Soy una
afortunada. A lo largo de mis casi 33 años fui bendecida con muchas amistades. Muchas
de ellas ya no caminan a mi lado, en algún punto del camino nos alejamos y ya
no tuve mas contacto. En otros casos, los menos debo confesar, esas amistades
aun perduran. Siguen en mi vida.
En esta
oportunidad voy a contarles la historia de cuatro reyes. Tres reinas y un rey
supremo. Como no pedí permiso para contar esta historia, voy a utilizar otros
nombres aunque voy a conservar los títulos de nobleza.
La Reina
Crisol era yo, debido a mis múltiples orígenes ancestrales: alemán del volga,
ruso, español, algo de franceses…debí haber sido la Reina Europea, pero Crisol
me gustó mas.
La
Reina Aria era Rocío. Una chica típicamente aria: cabello rubio casi blanco, de
piel muy clara, ojos verdes, cuerpo menudito, gustos musicales orientados hacia
los escandinavos…
La
Reina Aborigen era Juana. Descendiente de pueblos originarios según ella,
aunque tambien tenía partes españolas, pero quién en este bendito país no tiene
algún tipo de conexión con la madre patria?
Finalmente
estaba el Rey de los Judíos, Lorenzo. De judío no tiene nada, pero su aspecto físico
nos recordaba al que debío ser el hijo de Dios. Con Lorenzo hablé muchísimo
sobre muchísimos temas… horas y horas chateando, contándonos cuitas y dando
aliento al otro.
Esta
pequeña historia se ubica geoespacialmente en la Argentina del 2005-2006, en
Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Menos la Reina Aria, todos éramos del
conurbano. Todos estábamos cursando el Ciclo Común Basico, o CBC, de la
Universidad de Buenos Aires. Aspirábamos a distintas carreras pero coincidíamos
en algunas materias, por haber elegido carreras relacionadas con la social.
Dentro
del grupo había otras personas, pero no llegaron a establecer un vínculo tan
fuerte como nosotros. Estaban Juli mujer, Juli, Greta, Silvio (a todos les
modifiqué el nombre…)
Al
principio la amistad se desarrollaba pura y únicamente en los pabellones de
Ciudad Universitaria. El tiempo entre materia y materia, el camino hasta la
parada del colectivo o del tren, la ansiedad por los primeros parciales, la
emoción por las nuevas materias del segundo semestre… Luego empezamos a vernos
fuera de ese ámbito. Salíamos a bailar o nos juntábamos a tomar algo y reírnos
un rato. Eran otros tiempos. Particularmente yo era soltera, no tenía hijos.
Solo vivía para “la facu” y el laburo.
Si vivís
en la zona de Juncal y Junín, y hace muuuuchos años escuchaste cantar a un
grupo loco “Vomitando flores sobre tu piel…” a los gritos por la madrugada, me
declaro culpable.
No podría
decir cuando fue el momento en que nuestros caminos se separaron. Compartí
materias ya en la carrera con la Reina Aria, también el principio de mi primer
embarazo, incluso fue a varios cumpleaños míos y asistió a mi mini fiesta de
compromiso. Después de eso nuestra amistad se fue desdibujando.
Con los
otros dos reyes pasó algo similar. La última vez que los ví el Rey había venido
de visita a Argentina (detalle que olvidé contar… mi amigo vive en España, llegó
al viejo continente en una historia que alguna vez contaré si me da permiso)
Año 2015. Al tiempo que los ví por última vez me enteré que estaba embarazada.
Adonde
quieran que estén, necesito que sepan que son parte importantísima de mi
historia. Me acompañaron en el inicio de la adultez, haciendo mas amigable el
mundo que nos quería devorar. Fueron el puerto seguro donde podía llegar y
contar lo que me pasaba, fueron la alegría de ir a cursar.
La vida
nos marcó diferentes senderos. Seguramente hoy no tendríamos mucho tema de
charla, o si… quién sabe?
Sépanlo:
Los quiero como hace 12-13 años!!!
Quién
tiene historias similares? Creés conocer a alguno de los protagonistas? No se
vale si me conocés, o sos mi hermana ja…
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