viernes, 30 de agosto de 2019

La obsoletitud del sistema educativo en Argentina


La obsoletitud del sistema educativo en Argentina


El sistema educativo de Argentina es el mismo desde hace muchísimos años. Fue ideado en el 1800. Los niños de ese entonces respondían a parámetros que hoy ya no existen. Los niños de hoy nacen con una computadora en la mano. Tienen 9 o 10 años pero de tecnología incorporada. Las necesidades educativas de muchos nenes de hoy no se sacian con el sistema actual. En tiempos de inmediatez, son obligados a la paciencia.
Lo vivo a diario con mi hijo. Tiene 9 años y cero interés en el colegio. No le gusta escribir ni copiar. Es una lucha para que lo haga. Sin embargo, el tiene una capacidad enorme a la hora de hablar, de leer y de retener conceptos, textos. Esta hermosa capacidad no le sirve en el actual sistema educativo. Los docentes necesitan una prueba escrita de que el nene entendió, aprendió, comprendió. No vale que el niño sepa. Es necesario que lo pruebe.
Hace unos días, hablando con mi hermana llegue a una conclusión que me hizo pensar en este texto. Una maestra de mi hijo me reconoció que el sistema actual no sirve para niños como el mío. Seria necesario que se adaptasen. A lo que me hizo repensar en algo más de base. ¿Cómo pretendemos que los docentes se replanteen la forma en que enseñan si luchan por cobrar un salario digno, por trabajar en condiciones dignas? ¿Cómo podemos pedir que revisen las formas cuando a veces los chicos van a comer al colegio? Lo que planteo como una revolución, está motivada en situaciones que son mas prioritarias que lo que propongo.
Una revolución educativa donde los chicos sean libres, donde se los evalúe por sus capacidades, no por la media. Es una utopía tremenda, lo se y me hago cargo. Solo estoy reflexionando y eso me llevo a esto.
Y eso que no estoy adentrándome de las verdaderas razones por las cuales los chicos son alienados para obedecer a una autoridad, una simple preparación para el sistema capitalista donde los obreros no piensan, solo obedecen. Si me explayara en esto no termino más. Solo diré que me siento sumamente orgullosa de mi hijo por un lado, y por el otro me gustaría que cediera un poquito y se adecuara a las reglas.

A favor de los docentes que no pueden adaptar este sistema a los chicos de hoy, debo decir que están muy enfrascados (y con justa razón!!)) en otra lucha. Pelean por un sueldo digno, pelean por trabajar en mejores condiciones, no tienen tiempo para reveer la situación en la que muchos nenes estan: no se adaptan a un sistema obsoleto que esta diagramado para los que hoy tienen 80 años. Y no sólo depende del docente y su flexibilidad. Muchas veces el docente está condicionado por la institución donde trabajan, el consejo, el ministerio. No es sólo el docente, la cara visible al fin y al cabo, el problema. Al contrario, es la punta de un iceberg.





Soy una afortunada. A lo largo de mis casi 33 años fui bendecida con muchas amistades. Muchas de ellas ya no caminan a mi lado, en algún punto del camino nos alejamos y ya no tuve mas contacto. En otros casos, los menos debo confesar, esas amistades aun perduran. Siguen en mi vida.
En esta oportunidad voy a contarles la historia de cuatro reyes. Tres reinas y un rey supremo. Como no pedí permiso para contar esta historia, voy a utilizar otros nombres aunque voy a conservar los títulos de nobleza.
La Reina Crisol era yo, debido a mis múltiples orígenes ancestrales: alemán del volga, ruso, español, algo de franceses…debí haber sido la Reina Europea, pero Crisol me gustó mas.
La Reina Aria era Rocío. Una chica típicamente aria: cabello rubio casi blanco, de piel muy clara, ojos verdes, cuerpo menudito, gustos musicales orientados hacia los escandinavos…
La Reina Aborigen era Juana. Descendiente de pueblos originarios según ella, aunque tambien tenía partes españolas, pero quién en este bendito país no tiene algún tipo de conexión con la madre patria?
Finalmente estaba el Rey de los Judíos, Lorenzo. De judío no tiene nada, pero su aspecto físico nos recordaba al que debío ser el hijo de Dios. Con Lorenzo hablé muchísimo sobre muchísimos temas… horas y horas chateando, contándonos cuitas y dando aliento al otro.

Esta pequeña historia se ubica geoespacialmente en la Argentina del 2005-2006, en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Menos la Reina Aria, todos éramos del conurbano. Todos estábamos cursando el Ciclo Común Basico, o CBC, de la Universidad de Buenos Aires. Aspirábamos a distintas carreras pero coincidíamos en algunas materias, por haber elegido carreras relacionadas con la social.
Dentro del grupo había otras personas, pero no llegaron a establecer un vínculo tan fuerte como nosotros. Estaban Juli mujer, Juli, Greta, Silvio (a todos les modifiqué el nombre…)
Al principio la amistad se desarrollaba pura y únicamente en los pabellones de Ciudad Universitaria. El tiempo entre materia y materia, el camino hasta la parada del colectivo o del tren, la ansiedad por los primeros parciales, la emoción por las nuevas materias del segundo semestre… Luego empezamos a vernos fuera de ese ámbito. Salíamos a bailar o nos juntábamos a tomar algo y reírnos un rato. Eran otros tiempos. Particularmente yo era soltera, no tenía hijos. Solo vivía para “la facu” y el laburo.
Si vivís en la zona de Juncal y Junín, y hace muuuuchos años escuchaste cantar a un grupo loco “Vomitando flores sobre tu piel…” a los gritos por la madrugada, me declaro culpable.
No podría decir cuando fue el momento en que nuestros caminos se separaron. Compartí materias ya en la carrera con la Reina Aria, también el principio de mi primer embarazo, incluso fue a varios cumpleaños míos y asistió a mi mini fiesta de compromiso. Después de eso nuestra amistad se fue desdibujando.
Con los otros dos reyes pasó algo similar. La última vez que los ví el Rey había venido de visita a Argentina (detalle que olvidé contar… mi amigo vive en España, llegó al viejo continente en una historia que alguna vez contaré si me da permiso) Año 2015. Al tiempo que los ví por última vez me enteré que estaba embarazada.

Adonde quieran que estén, necesito que sepan que son parte importantísima de mi historia. Me acompañaron en el inicio de la adultez, haciendo mas amigable el mundo que nos quería devorar. Fueron el puerto seguro donde podía llegar y contar lo que me pasaba, fueron la alegría de ir a cursar.
La vida nos marcó diferentes senderos. Seguramente hoy no tendríamos mucho tema de charla, o si… quién sabe?
Sépanlo: Los quiero como hace 12-13 años!!!

Quién tiene historias similares? Creés conocer a alguno de los protagonistas? No se vale si me conocés, o sos mi hermana ja…