La obsoletitud del sistema educativo en Argentina
El sistema educativo de Argentina es el mismo desde
hace muchísimos años. Fue ideado en el 1800. Los niños de ese entonces
respondían a parámetros que hoy ya no existen. Los niños de hoy nacen con una
computadora en la mano. Tienen 9 o 10 años pero de tecnología incorporada. Las
necesidades educativas de muchos nenes de hoy no se sacian con el sistema
actual. En tiempos de inmediatez, son obligados a la paciencia.
Lo vivo a diario con mi hijo. Tiene 9 años y cero
interés en el colegio. No le gusta escribir ni copiar. Es una lucha para que lo
haga. Sin embargo, el tiene una capacidad enorme a la hora de hablar, de leer y
de retener conceptos, textos. Esta hermosa capacidad no le sirve en el actual
sistema educativo. Los docentes necesitan una prueba escrita de que el nene
entendió, aprendió, comprendió. No vale que el niño sepa. Es necesario que lo
pruebe.
Hace unos días, hablando con mi hermana llegue a una
conclusión que me hizo pensar en este texto. Una maestra de mi hijo me reconoció
que el sistema actual no sirve para niños como el mío. Seria necesario que se
adaptasen. A lo que me hizo repensar en algo más de base. ¿Cómo pretendemos que
los docentes se replanteen la forma en que enseñan si luchan por cobrar un
salario digno, por trabajar en condiciones dignas? ¿Cómo podemos pedir que
revisen las formas cuando a veces los chicos van a comer al colegio? Lo que
planteo como una revolución, está motivada en situaciones que son mas
prioritarias que lo que propongo.
Una revolución educativa donde los chicos sean
libres, donde se los evalúe por sus capacidades, no por la media. Es una utopía
tremenda, lo se y me hago cargo. Solo estoy reflexionando y eso me llevo a
esto.
Y eso que no estoy adentrándome de las verdaderas
razones por las cuales los chicos son alienados para obedecer a una autoridad,
una simple preparación para el sistema capitalista donde los obreros no
piensan, solo obedecen. Si me explayara en esto no termino más. Solo diré que
me siento sumamente orgullosa de mi hijo por un lado, y por el otro me gustaría
que cediera un poquito y se adecuara a las reglas.
A favor de los docentes que no pueden adaptar este sistema a los
chicos de hoy, debo decir que están muy enfrascados (y con justa razón!!)) en otra lucha. Pelean por un sueldo digno, pelean por trabajar en mejores
condiciones, no tienen tiempo para reveer la situación en la que muchos nenes
estan: no se adaptan a un sistema obsoleto que esta diagramado para los que hoy
tienen 80 años. Y no sólo depende del docente y su flexibilidad. Muchas veces el docente está condicionado por la institución donde trabajan, el consejo, el ministerio. No es sólo el docente, la cara visible al fin y al cabo, el problema. Al contrario, es la punta de un iceberg.
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